Chimborazo, símbolo de la Grandeza Natural

Marca Chimborazo

 

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Si aún no ha experimentado la adrenalina en su máxima expresión, le invitamos a vivenciar el éxtasis desde las alturas de la cordillera de los Andes.  Este lugar mágico del que le hablamos es el Chimborazo, sexta provincia ecuatoriana de altas cumbres con un volcán del mismo nombre de 6.310 metros de altura más conocido mitológicamente,  como el Taita (que significa “padre”).  Se encontrará envuelto en un escenario de hielo milenario, principal fuente de vida que alberga singular belleza y donde la cultura viva es protagonizada por las comunidades Kichwa Puruha, celosas custodias del pasado, presente y futuro de las cúspides andinas ecuatorianas.

Varias fueron las huellas que forjaron el camino hacia la cima del Chimborazo,  empezando en 1802, por el padre de la geografía moderna,  el Barón alemán Fiedrich Heinrich Von Humbolt  más conocido como Alexander  y el reconocido botanista francés Jaques Bondpland, hasta que, finalmente,  en 1880, el alpinista Edward Whymper logró el tan ansiado objetivo. Durante el siglo XVII Y XVIII se creía que el  volcán Chimborazo,  era el pico más elevado del planeta,  sin embargo años más tarde el título fue otorgado al Monte Everest  ubicado en  los Himalayas entre las fronteras de Nepal y China. Otra de las bellezas naturales de la provincia es el Parque Nacional Sangay, declarado patrimonio natural de la Humanidad por la Unesco en 1983, que conjuntamente con el Carihauirazo, el Altar, y el  Tungurahua, conforman un conjunto icónico de parajes inigualables e imponentes volcanes en Sudamérica. Lo que resulta un enorme atractivo para los entendidos en andinismo, trekking,  senderismo y geografía.

Generaciones y personajes históricos, como el libertador Simón Bolívar quien ha homenajeado a este paraje con un poema titulado “Mi delirio sobre el Chimborazo”,  han pasado por  estas  avenidas volcánicas y  caminos precolombinos con importantes vestigios del legado incaico, que son sin duda unos de los atractivos de mayor importancia por su ingeniería.

“El camino real andino”, más conocido como Qhapac Ñan (“camino del Inca”), se extiende desde la sierra sur de Colombia atravesando por Perú, Ecuador, Bolivia, Argentina hasta el río Maule  en Chile, teniendo al Cuzco en el centro, y un recorrido aproximado  de 7.000 kilómetros, posee el mejor tramo conservado en la parte sur de la provincia de Chimborazo y parte norte de la Provincia de Cañar. Se inicia en la parroquia Achupallas, en el cantón de Alausí, en un pequeño valle formado por el río Cuadru,  siguiendo la ruta más al Sur, en el sector de tres Cruces, Espíndola y Chacapamba, el camino se torna más visible. El Chimborazo ha sido la principal vía de comunicación del imperio incaico hasta la venida de los  españoles.

El pueblo Puruhá ha protegido por mucho tiempo este lugar del avance  de los Incas, quienes se vieron obligados a levantar un fortín en lo alto del valle de la laguna de Culebrillas  para contrarrestar la fuerza del ejercito Puruhá. La victoria de los incas fue posible, únicamente por causa de la alianza estratégica con el pueblo de Cañari,  logrando así avanzar y extender su territorio. Esta ruta imperial incluye 4 sub rutas preincaicas de las culturas andinas Puruha y Cañari, de importancia nacional e internacional en cuanto a patrimonio arqueológico. El Qhapac Ñan se encuentra en vías  de ser declarado  como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, lo que le convertiría en una de las rutas arqueológicas más importantes de Latino América, pasando por las provincias de  Imbabura,  Pichincha, Cotopaxi, Tungurahua, Bolívar y Chimborazo en el Ecuador.

http://www.youtube.com/watch?v=uW4VZzldJbc

Rutas turísticas empapadas de historia, aventura y cultura se vislumbran en Chimborazo,  iniciando desde su capital provincial Riobamba -“Sultana de los Andes”- y antigua capital del Ecuador, como punto de partida hacia los atractivos turísticos naturales y culturales,   distribuidos en sus 10 cantones. Entre los atractivos se encuentra el antiguo “Tren de la mitad del mundo” que se construyó en 1889, e iba desde Guayaquil a Quito para unir la Costa con la Región Andina.  Hoy día concurren anualmente 20.000 turistas para admirar la singular obra de ingeniería, inicialmente conceptuada como el Tren más difícil del mundo”, y que en el presente está siendo sometida a numerosas reparaciones y puestas en valor junto con las antiguas estaciones del ferrocarril. El viaje parte desde la estación en Riobamba, atravesando por Alausí hasta Sibambe, donde yace el imponente conjunto de rieles zigzagueantes que descienden a lo largo de una pared rocosa de 800 metros, conocida como  la “Nariz del diablo”. Numerosas comunidades y familias Puruha, pueden ser encontradas siguiendo a las vías del tren.

El nevado Chimborazo y sus volcanes, además de los majestuosos atractivos históricos y culturales se exteriorizan en once operaciones de turismo comunitario bajo la marca CORDTUCH (Corporación para el Desarrollo del Turismo Comunitario de Chimborazo), las comunidades están localizadas estratégicamente en cinco cantones: la provincia Alausí, Colta,  Guano, Guamote y  Riobamba.

Los chimboracenses,  son herederos de un pasado histórico que se remonta a miles de años atrás. Los Puruháes y Duchicelas, pueblos y dinastías aborígenes, constituyeron señoríos libres, independientes y valerosos. La nación Puruhá fue un escudo permanente contra el avance de los conquistadores del sur. Es un pueblo rico en tradiciones, folclore, música, danza, creencias y conocimientos en medicina.

Hoy, estas comunidades han alcanzado un alto grado de evolución y desarrollo gracias a la gestión comunitaria, transformándose en microempresas turísticas así como en entusiastas organizaciones agro-artesanales que ofrecen servicios de alojamiento, guía nativa, alimentación y experiencias culturales como danzas, rituales, música, lengua y tradiciones. Estas actividades son realizadas con el objeto de diversificar su economía local, bajo el concepto kichwa “Sumak Kawsay” o buen vivir -originario de la cosmovisión indígena, basada en la armonía entre los individuos y la naturaleza- que se encuentra presente en todos y cada de uno de estos emprendimientos de turismo comunitario.  Esta es una propuesta diferente y única de  vivenciar el entorno natural de la reserva faunística del Chimborazo y del Parque Nacional Sangay de la mano de las comunidades étnicas y de los paquetes turísticos que promociona la CORDTUCH.

Las sendas alternativas comunitarias desde la capital Riobamba se inician con la visita del Centro interpretativo medioambiental y cultural “Ñukanchik Kawsay” ubicado en las oficinas de CORDTUCH, donde se expone una atractiva galería de objetos didácticos con paneles informativos de la historia, tradiciones y modo de vida de los Puruha.  Estos medios visuales te permitirán compartir y participar activamente de las paseos y excursiones de medio día con las comunidades, ubicadas a corta distancia de la ciudad, o sí prefieres una experiencia más autóctona y vivencial podrás optar por estadías más prolongadas con las comunidades bajo el concepto Home-stay, participando de actividades  rurales tanto agrícolas como culturales en los alojamientos comunitarios habilitados.

Para aquellos que buscan un poco más de aventura, podrán  realizar expediciones  de 3 a 5 días, con guías nativos especializados en montañas, y aprender los valiosos saberes  ancestrales de la fauna y flora de los páramos andinos.

El peregrinaje hacia los hielos eternos del Chimborazo es, sin duda alguna, una de las antiguas costumbres de relevancia de la comunidad, realizada por los “Hieleros” para obtener el milenario hielo de los glaciares.  Esto lleva a un singular ritual  que se inicia con la extracción de los  bloques de hielo con pico y pala – que posteriormente son envueltas con paja de los páramos y transportada cuesta abajo por mulas hasta la ciudad de Riobamba- para la elaboración de bebidas conocidas como “raspados”.  Esta actividad es realizada por un grupo reducido de Hieleros que  continúan dignamente produciendo estos deliciosos refrescos.

Emocionantes actividades deportivas, educativas y ecológicas tales como senderismo, paseos en bicicleta, paseos en llama, aptas para todas las edades.  Podrá visitar y conocer más a fondo  sobre estos asombrosos animales,  en el “Museo temático comunitario de la Llama” que se compone de una hilandería, así como de una tienda de venta de artesanías y tejidos, pudiendo apreciar también todos y cada uno de los  procesos productivos derivados de este apreciado camélido andino.

Estos emprendimientos han sido realizados e impulsados por  las renombradas “llamingueras”, de la asociación de mujeres de la comunidad  Sumak Kawsay que se decidan a la crianza de llamas y alpacas y que cuentan con un atractivo restaurante que elabora finos y deliciosos platos a base de carne de llama, con un toque de la culinaria francesa, exquisitas salsas con vino tinto, hongos silvestres, que finalmente nacen del intercambio cultural con Francia en alianza con la parroquia de Calpi.

Los productos agroecológicos de las empresas solidarias se interpretan como herramientas  productivas, frutos de las innovadoras técnicas utilizadas por las comunidades que aún conservan 4 líneas de productos: artesanías, preparados medicinales, orgánicos y lácteos. Todo esto es llevado a cabo,  preservando y extendiendo sus saberes y conocimientos abanderando el comercio justo. A través de los siglos, los pueblos de la región andina, mantienen expresiones culturales únicas: el PAWKAR RAYMI, constituye una de las más autóctonas y destacadas formas  para agradecer a la Pacha Mama por el advenimiento de los granos tiernos, las flores -antesala del INTY RAYMI-  y las buenas cosechas, celebraciones que pueden vivirse en  la semana del Carnaval en Riobamba y en los demás cantones.

Las comunidades integradas a la CORDTUCH, aún son vivos remanentes de las  tradiciones a través de sus más variadas artesanías. Las manos habilidosas, esencialmente de mujeres, van creando nuevas formas de estas verdaderas obras artísticas, en un proceso que se ha sabido transmitir de generación en generación.

La variedad está limitada sólo por lo que las mentes creadoras e inquietas conciban, así como por el uso y combinación de materiales y técnicas en las que también se ve la influencia de otras culturas amén del nuevo ritmo de la sociedad.  Sus tejidos y accesorios son fabricados por las mujeres Puruha con fibras naturales como cabuya, paja y materiales en cuero con finas terminaciones y bordados,  los cuales podrá adquirirlos en las comunidades.

Antes de la llegada de la medicina moderna, los pueblos indígenas recurrían a la medicina natural – hoy conocida como medicina alternativa- para tratar y prevenir la mayoría de las enfermedades. En algunas de las OTCs, parte de ese conocimiento se pone a disposición del público a través de sus productos elaborados a partir de plantas medicinales, cultivadas con los principios de la agroecología.  Aquí encontrará desde un ungüento hecho de grasa de llama, hasta hierbas medicinales como manzanilla, toronjil, menta y alcachofa,  cultivadas por más de  una centena  de familias, comercializadas a través de la empresa Huertos el Eden del Centro de Desarrollo Indígena de CEDEIN.

La nueva corriente de la agricultura sostenible reconoce el rol importante que juega el consumidor en la aceptación del pago de un precio diferencial por los productos con certificación orgánica. Ese esfuerzo conjunto entre productores y consumidores es el que promueve la protección de la naturaleza y de la comunidad de Balda Lupaxi.

La quinua, por ejemplo, es un cultivo nativo propio de los Andes que fue muy apreciado por los antiguos pobladores precolombinos, pero su consumo perdió importancia con la llegada de los españoles, con la cual se impusieron nuevas costumbres alimenticias.

La asociación de mujeres de Quilla Pacari, ha desarrollado -como parte de la red de micro-empresas de la parroquia de Calpi e impulsadas por AHUANA (Asociación solidaria creada con apoyo de la cooperación francesa), un proyecto que busca fortalecer el tejido socio-económico. Ahuana,  además es una marca de economía solidaria, que imprime un compromiso de calidad total en todos sus productos.

La producción láctea también se encuentra en crecimiento,  de hecho, se  observan productos de excelente calidad como los quesos Santa Isabel, así como los yogures de diferentes sabores locales,  que podrá degustar y compartir cuando visite la provincia del Chimborazo y sea partícipe de las operaciones de turismo de la CORDTUCH.

Natalia Galeno

Consorcio  INTURIDEE

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